Anima el Óscar sin límite de edad

Nidia Santiago coincide con el tapatío Guillermo del Toro en que la animación no debe ser solo para niños. Y por ello, desde Francia, donde hace 15 años montó su casa productora, ha impulsado historias con ese objetivo. Justo está a las puertas del Óscar con una cinta de ese tipo: Amélie y los secretos de la lluvia, que hasta ahora contabiliza casi 100 mil espectadores en salas mexicanas. Es una adaptación de la novela Metafísica de los tubos, sobre una pequeña de tres años que descubre que en la vida no todo es eterno ni bonito, al experimentar la muerte de su abuela, la primera persona que la entendió y respetó. Al principio del filme, la niña se cree una especie de Dios, pero conforme avanza la historia y por todos los momentos que pasa, va entendiendo que es un ser humano común y corriente. “Uno de los directores había leído el cuento y dicho que lo había marcado para toda su vida. Leímos juntos el libro y, aunque es corto, es complejo porque Amelie tiene muchas preguntas sobre la vida y era ver su punto