Si se pudiera definir la personalidad de la actriz Ari Albarrán, a quien la gente ubica por su participación en el programa Me caigo de risa, sería como la de un hada artesana, a la que le gusta usar su creatividad y habilidad con las manos, para darle vida a cualquier objeto. Es precisamente lo que hace en la obra Recetas para la vida. “Aquí soy la Ari que no me había atrevido a ser desde que salí de la escuela, es que las artes plásticas y yo tenemos un romance desde hace mucho tiempo, y mucha gente no sabe que mis aspiraciones en la vida, además de actuar, es hacer teatro literalmente, el diseñarlo, mancharme las manos, ir a buscar materiales”, detalla. Como Ari se considera una actriz creadora, se involucró en este montaje desde el momento mismo de la escritura, pero además invitó a su madre y a la directora de la puesta en escena, Maricarmen Núñez, en la hechura de los títeres y las maquetas que se utilizan en Recetas para la vida, que se presenta desde en el teatro La Capilla. “Todas somos como muy asid
Ari Albarrán muestra su lado creativo
Si se pudiera definir la personalidad de la actriz Ari Albarrán, a quien la gente ubica por su participación en el programa Me caigo de risa, sería como la de un hada artesana, a la que le gusta usar su creatividad y habilidad con las manos, para darle vida a cualquier objeto. Es precisamente lo que hace en la obra Recetas para la vida. “Aquí soy la Ari que no me había atrevido a ser desde que salí de la escuela, es que las artes plásticas y yo tenemos un romance desde hace mucho tiempo, y mucha gente no sabe que mis aspiraciones en la vida, además de actuar, es hacer teatro literalmente, el diseñarlo, mancharme las manos, ir a buscar materiales”, detalla. Como Ari se considera una actriz creadora, se involucró en este montaje desde el momento mismo de la escritura, pero además invitó a su madre y a la directora de la puesta en escena, Maricarmen Núñez, en la hechura de los títeres y las maquetas que se utilizan en Recetas para la vida, que se presenta desde en el teatro La Capilla. “Todas somos como muy asid