Como un "eterno enamorado de la Ciudad de México y sus barrios" fue recordado el cronista y escritor Armando Ramírez, por la Secretaría de Cultura, luego que se diera a conocer la muerte del periodista a los 67 años. La Secretaría fue una de las instituciones y figuras de la comunidad cultural que se sumó al pésame por la partida del autor de Chin, Chin, el Teporocho y La tepiteada. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura recordó que el periodista fue cofundador del colectivo Tepito Arte Acá y que sus novelas son referentes de la vida en la capital del país. "En lo que leemos sus crónicas del más allá, lo seguiremos recordando por sus maravillosos relatos del ´Más acá´", escribió el periodista y columnista de Carlos Loret de Mola para despedir a Ramírez. El colectivo Tepito Arte Acá también lamentó la muerte de su cofundador, y agregó: "Nos deja en la orfandad de su verbo y de su siempre iluminadora presencia". Tanto la Coordinación Nacional de Literatura del INBAL y el Antiguo Colegio de San Il
Armando Ramírez, "eterno enamorado de CDMX"
Como un "eterno enamorado de la Ciudad de México y sus barrios" fue recordado el cronista y escritor Armando Ramírez, por la Secretaría de Cultura, luego que se diera a conocer la muerte del periodista a los 67 años. La Secretaría fue una de las instituciones y figuras de la comunidad cultural que se sumó al pésame por la partida del autor de Chin, Chin, el Teporocho y La tepiteada. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura recordó que el periodista fue cofundador del colectivo Tepito Arte Acá y que sus novelas son referentes de la vida en la capital del país. "En lo que leemos sus crónicas del más allá, lo seguiremos recordando por sus maravillosos relatos del ´Más acá´", escribió el periodista y columnista de Carlos Loret de Mola para despedir a Ramírez. El colectivo Tepito Arte Acá también lamentó la muerte de su cofundador, y agregó: "Nos deja en la orfandad de su verbo y de su siempre iluminadora presencia". Tanto la Coordinación Nacional de Literatura del INBAL y el Antiguo Colegio de San Il