Biblioteca resguarda los amoríos de Borges

La colección de la Biblioteca Nacional de Argentina, en Buenos Aires, consta de unos 3 millones de piezas —entre libros, diarios, partituras, mapas, fotografías, discos y otros—, pero crece de forma constante. Al cruzar sus puertas, se abre un universo de anaqueles, montacargas, escaleras, salas con temperatura y humedad controlada, talleres y máquinas, habitado por expertos apasionados que catalogan, restauran, ordenan, investigan, microfilman y digitalizan el patrimonio bibliográfico nacional. De las cosas que más resaltan son el registro de un amorío telefónico que Jorge Luis Borges mantuvo durante más de dos años con una mujer y mapas que borraron la presencia indígena en el país. Los recién llegados son recibidos en la sección Adquisiciones, donde se los sella y se les pone una alarma. Luego pasan al Departamento de Procesos Técnicos para ser catalogados y ordenados por tamaño, antes de seguir rumbo al depósito general. Allí, distribuidos en tres sótanos —que ocupan 19 mil metros cuadrados del edifici