Pensar en el cine de acción es, sin lugar a dudas, pensar en nombres como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y por supuesto, Bruce Willis; todos ellos actores que destacaron en el género gracias a grandes producciones como Rambo, Terminator y Duro de matar. Aunque el papel de John McClane cambió por completo la vida y la carrera de Willis, no todo fue para bien, si bien le dio fama y reconocimiento internacional, también lo mantuvo fuera de grandes proyectos por mucho tiempo, hasta que un director emergente de los años noventa, Quentin Tarantino, lo llamó y en 1994 obtuvo el segundo mejor papel de su carrera, en la cinta Pulp Fiction. Hasta este miércoles, el norteamericano se había encasillado en el papel del héroe de acción que, pero en 1995 con Doce Monos, y en 1999 con El sexto sentido, Bruce demostró que su capacidad actoral iba mucho más allá que pelear con los malos, saltar de edificios y disparar armas, dándole un giro dramático a su carrera. El quinto elemento, de la mano de Luc Besson, y Arm
Bruce Willis está luchando por su vida
Pensar en el cine de acción es, sin lugar a dudas, pensar en nombres como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y por supuesto, Bruce Willis; todos ellos actores que destacaron en el género gracias a grandes producciones como Rambo, Terminator y Duro de matar. Aunque el papel de John McClane cambió por completo la vida y la carrera de Willis, no todo fue para bien, si bien le dio fama y reconocimiento internacional, también lo mantuvo fuera de grandes proyectos por mucho tiempo, hasta que un director emergente de los años noventa, Quentin Tarantino, lo llamó y en 1994 obtuvo el segundo mejor papel de su carrera, en la cinta Pulp Fiction. Hasta este miércoles, el norteamericano se había encasillado en el papel del héroe de acción que, pero en 1995 con Doce Monos, y en 1999 con El sexto sentido, Bruce demostró que su capacidad actoral iba mucho más allá que pelear con los malos, saltar de edificios y disparar armas, dándole un giro dramático a su carrera. El quinto elemento, de la mano de Luc Besson, y Arm