Busto de mujer, de Picasso, se expone en El Prado

Para entender la historia del arte contemporáneo es imprescindible la figura de Pablo Ruiz Picasso, uno de los pintores que más influyeron en la vanguardia pictórica, pero quizás uno de los creadores que a su vez más su nutrió de los grandes clásicos, que emuló, incluso como copista, los pinceles de Diego Velázquez o El Greco. A partir de ahora, el Museo del Prado expondrá de forma permanente una obra del pintor malagueño, el retrato Busto de mujer, pieza creada en plena Segunda Guerra Mundial y en la que se entiende, al mismo tiempo, el vigor de la tradición y el clasicismo del espíritu de los movimientos rupturistas del siglo XX. Hasta ahora, en el Museo del Prado había una regla no escrita, pero que al mismo tiempo romperla era algo parecido a un sacrilegio: no colgar de sus paredes obras posteriores al siglo XIX. Se ha hecho en algunas ocasiones, pero de forma temporal y para explicar de alguna forma la influencia de los grandes genios de la pinacoteca madrileña en la obra de artistas posteriores como el