Cajas chinas, el juego de Raúl Falcó

El propósito del escritor, músico y dramaturgo Raúl Falcó (Ciudad de México, 1951) detrás de su novela más reciente, Cajas chinas, publicada este año por Ediciones Odradek, fue crear una especie de juguete literario ambiguo, un relato dentro de otro tal como el título lo indica. No se sabe quién narra finalmente, explica Falcó, y añade que cada parte del libro corresponde a otro narrador, otra voz. “Hay varios narradores, pero el estilo y la manera como se van sucediendo los hechos hacen parecer que hay un narrador por encima de todo”. Por otro lado, los personajes que integran la novela son lectores o narradores-lectores, continúa Falcó: “El ADN del juego es bastante literario en ese sentido. Es un juego entre la narración y la lectura”. Menciona que las referencias que incluyó trazan otras cajas chinas, particularmente con Lo demás es silencio, de Augusto Monterroso, y El señor Teste, de Paul Valéry. Pero la obra también aborda las vilezas y pequeñeces del mundo literario, y señala y contrasta la identidad