Gabriel Weisz Carrington, hijo de la pintora Leonora Carrington, presentará su libro El cuadro invisible. Mi memoria de Leonora, en el Museo de Arte Moderno. Ensayista, dramaturgo y maestro en el posgrado de Letras de la UNAM, Gabriel Weisz señala que la idea del libro surgió a partir de su desacuerdo con muchas cosas publicadas a propósito de la artista, por lo que decidió escribir sobre sus vivencias con ella, pero también sobre la relación de la pintora con el arte, sus técnicas y su interés por el conocimiento. "Muchas veces se hablaba de Leonora como la bruja, como la hechicera o el personaje mágico. Todas esas son etiquetas que, la verdad, estaban muy lejos de lo que ella era. Leonora era una persona que tenía un extraordinario talento para pintar y lo demás son adornos, cosas que la gente quiere ponerle para crear una figura mítica", indica el escritor. Weisz añade que en el libro "hay experiencias que ella tuvo antes de que yo naciera, algo de la vida con Max Ernst, en el hospital de Santander (Espa
Carrington, desde la profunda mirada de su hijo
Gabriel Weisz Carrington, hijo de la pintora Leonora Carrington, presentará su libro El cuadro invisible. Mi memoria de Leonora, en el Museo de Arte Moderno. Ensayista, dramaturgo y maestro en el posgrado de Letras de la UNAM, Gabriel Weisz señala que la idea del libro surgió a partir de su desacuerdo con muchas cosas publicadas a propósito de la artista, por lo que decidió escribir sobre sus vivencias con ella, pero también sobre la relación de la pintora con el arte, sus técnicas y su interés por el conocimiento. "Muchas veces se hablaba de Leonora como la bruja, como la hechicera o el personaje mágico. Todas esas son etiquetas que, la verdad, estaban muy lejos de lo que ella era. Leonora era una persona que tenía un extraordinario talento para pintar y lo demás son adornos, cosas que la gente quiere ponerle para crear una figura mítica", indica el escritor. Weisz añade que en el libro "hay experiencias que ella tuvo antes de que yo naciera, algo de la vida con Max Ernst, en el hospital de Santander (Espa