Yo estoy muy feliz fuera de la compañía", dice Dariusz Blajer, antiguo director de la Compañía Nacional de Danza (CND) del INBA, quien coincide con la crítica Rosario Manzanos, de que en la agrupación se vive "una inmadurez artística" que la mantiene secuestrada a intereses sindicales y donde a sus integrantes "ya no les interesa pensar en arte ni en divertirse a la hora de bailar". Al frente de la agrupación de 2003 a 2008, Blajer corrió con la misma suerte que han tenido al menos los últimos tres directores de la CND –incluida Laura Morelos que renunció al cargo el 12 de febrero pasado–, quienes han tenido que abandonar el cargo ante las presiones de los bailarines y de su sindicato. "Cualquiera que llegue de director va a estar muy bien los primeros seis meses, pero después ya no. Me parece que los bailarines se ocupan más de aspectos que no les corresponden", afirma el exdirector. Manzanos agrega que se ha llegado a un punto donde no hay competencia que incentive a los bailarines: "Hay una falta de perspe
Compañía Nacional de Danza pide su refundación
Yo estoy muy feliz fuera de la compañía", dice Dariusz Blajer, antiguo director de la Compañía Nacional de Danza (CND) del INBA, quien coincide con la crítica Rosario Manzanos, de que en la agrupación se vive "una inmadurez artística" que la mantiene secuestrada a intereses sindicales y donde a sus integrantes "ya no les interesa pensar en arte ni en divertirse a la hora de bailar". Al frente de la agrupación de 2003 a 2008, Blajer corrió con la misma suerte que han tenido al menos los últimos tres directores de la CND –incluida Laura Morelos que renunció al cargo el 12 de febrero pasado–, quienes han tenido que abandonar el cargo ante las presiones de los bailarines y de su sindicato. "Cualquiera que llegue de director va a estar muy bien los primeros seis meses, pero después ya no. Me parece que los bailarines se ocupan más de aspectos que no les corresponden", afirma el exdirector. Manzanos agrega que se ha llegado a un punto donde no hay competencia que incentive a los bailarines: "Hay una falta de perspe