Lo que parecía ser una religión más, resultó ser una secta que escondía en lo más oscuro de sus entrañas un círculo de abusos e injusticias. Se trata de La Luz del Mundo, que fue fundada en 1926 en México y dice ser una organización cristiana y restauracionista con creyentes en al menos 60 países. Su actual líder, Naasón Joaquín García, es miembro de una familia que ha heredado el poder de esta sociedad durante tres generaciones. Cada líder se hace llamar "apóstol", "divinidad" y "reencarnación de Dios en la Tierra". Pero hace seis meses Naasón fue sentenciado a 16 años de cárcel tras haberse declarado culpable de abuso sexual. Este caso será analizado de manera documental en la nueva producción de HBO Max Detrás del velo: sobreviviendo a la iglesia La Luz del Mundo, donde al menos una decena de víctimas, la mayoría mujeres, confiesan haber sido abusadas por los "apóstoles" de esta organización. Alondra Ocampo, la asistente de Naasón, fue liberada tras haber sido condenada a una pena de cuatro años por ser
Confesiones sobre la La Luz del Mundo
Lo que parecía ser una religión más, resultó ser una secta que escondía en lo más oscuro de sus entrañas un círculo de abusos e injusticias. Se trata de La Luz del Mundo, que fue fundada en 1926 en México y dice ser una organización cristiana y restauracionista con creyentes en al menos 60 países. Su actual líder, Naasón Joaquín García, es miembro de una familia que ha heredado el poder de esta sociedad durante tres generaciones. Cada líder se hace llamar "apóstol", "divinidad" y "reencarnación de Dios en la Tierra". Pero hace seis meses Naasón fue sentenciado a 16 años de cárcel tras haberse declarado culpable de abuso sexual. Este caso será analizado de manera documental en la nueva producción de HBO Max Detrás del velo: sobreviviendo a la iglesia La Luz del Mundo, donde al menos una decena de víctimas, la mayoría mujeres, confiesan haber sido abusadas por los "apóstoles" de esta organización. Alondra Ocampo, la asistente de Naasón, fue liberada tras haber sido condenada a una pena de cuatro años por ser