Tres pasteles y un mariachi acompañaron al equipo de Gustavo Adolfo Infante en la celebración del segundo aniversario de De primera mano, programa de espectáculos de Imagen que comenzó en un horario de una de la tarde y ahora es la competencia directa con Ventaneando, solo que Gustavo asegura que ellos no caen en algunos vicios, como sus rivales. "Ellos tienen 23 años, nosotros dos y no pagamos entrevistas", compartió durante la celebración, este lunes. También aseguró que admira el trabajo de Pati Chapoy como productora, pero no como entrevistadora. "Trabajé 7 años con ella, dije (en otra ocasión) que era una gran periodista como ejecutiva, como productora, organizadora de equipos de trabajo, pero que no era buena periodista; dime una buena entrevista de ella que te haya cimbrado. No hay. Ha creado muchos espacios importantes de entretenimiento", reconoció A veces calla Como periodista reconocido, Gustavo Adolfo dice que sí, tiene algunas amistades en el medio, pero nadie que meta las manos al fuego por él
Cuestiona talento de Chapoy
Tres pasteles y un mariachi acompañaron al equipo de Gustavo Adolfo Infante en la celebración del segundo aniversario de De primera mano, programa de espectáculos de Imagen que comenzó en un horario de una de la tarde y ahora es la competencia directa con Ventaneando, solo que Gustavo asegura que ellos no caen en algunos vicios, como sus rivales. "Ellos tienen 23 años, nosotros dos y no pagamos entrevistas", compartió durante la celebración, este lunes. También aseguró que admira el trabajo de Pati Chapoy como productora, pero no como entrevistadora. "Trabajé 7 años con ella, dije (en otra ocasión) que era una gran periodista como ejecutiva, como productora, organizadora de equipos de trabajo, pero que no era buena periodista; dime una buena entrevista de ella que te haya cimbrado. No hay. Ha creado muchos espacios importantes de entretenimiento", reconoció A veces calla Como periodista reconocido, Gustavo Adolfo dice que sí, tiene algunas amistades en el medio, pero nadie que meta las manos al fuego por él