Cuna de lobos, de sorpresa a éxito

Cuna de lobos no estaba lista para salir al aire. Era 1986. La antagonista, que se convertiría en la figura central de este thriller, tardó en encontrar a su intérprete perfecta: María Rubio, luego de que las dos primeras opciones no pudieron formar parte del melodrama. Así fue la llegada de esta trama hace 40 años, considerada una de las mejores en la historia de la televisión mexicana. El crítico Roberto Rondero recuerda que cuando se estaba planeado esta producción, no encontraban quién le diera vida a la villana de la historia, Catalina Creel, que ya había sido rechazada por Ana Martín, debido a su agenda, y Marga López, porque no llevaría el primer crédito. También se dice que el papel era para Ofelia Guilmáin, pero Ernesto Alonso, entonces productor ejecutivo de Televisa, no la dejó. “María Rubio no estaba considerada. En esta selección también intervino la opinión de su esposo Luis Reyes de la Maza, uno de los creativos más importantes que ha tenido Televisa en la escritura de libretos; él le dijo que