"No queremos que nos toleren, queremos que nos respeten, nada más", son las palabras de Adela Micha, Susana Zabaleta y Rebecca de Alba, quienes más que ser mujeres "empoderadas", son "chingonas" porque, coinciden, a pesar de los obstáculos y los vetos que les han impuesto por decir lo que piensan, siguen de pie mostrando su fortaleza más que nunca. "Ha habido muchos impedimentos, yo siempre les digo ´si ya saben cómo soy, pa´ qué me invitan´; no me hagan hablar de otra forma, no puedo no decir lo que pienso, no puedo no hablar con mi verdad, uno habla siendo honesta desde tu punto de vista", dijo Susana Zabaleta. A pesar de las dificultades, de los días malos en el trabajo, del estrés, de las ganas de llorar, de sentirse derrotada, Zabaleta afirma que siempre han mantenido la cabeza en alto por lo más importante de su vida: su familia. "Sobre todo, con tus seres queridos, cuando llegas de tu trabajo y te trataron de una forma, te denigraron, tienes que llegar a tu casa bien como si no hubiera pasado nada, tu
De Alba, Micha y Zabaleta dictan mandamientos
"No queremos que nos toleren, queremos que nos respeten, nada más", son las palabras de Adela Micha, Susana Zabaleta y Rebecca de Alba, quienes más que ser mujeres "empoderadas", son "chingonas" porque, coinciden, a pesar de los obstáculos y los vetos que les han impuesto por decir lo que piensan, siguen de pie mostrando su fortaleza más que nunca. "Ha habido muchos impedimentos, yo siempre les digo ´si ya saben cómo soy, pa´ qué me invitan´; no me hagan hablar de otra forma, no puedo no decir lo que pienso, no puedo no hablar con mi verdad, uno habla siendo honesta desde tu punto de vista", dijo Susana Zabaleta. A pesar de las dificultades, de los días malos en el trabajo, del estrés, de las ganas de llorar, de sentirse derrotada, Zabaleta afirma que siempre han mantenido la cabeza en alto por lo más importante de su vida: su familia. "Sobre todo, con tus seres queridos, cuando llegas de tu trabajo y te trataron de una forma, te denigraron, tienes que llegar a tu casa bien como si no hubiera pasado nada, tu