Imagina la siguiente escena: después de un camino largo y sinuoso (y de una breve caminata bajo el sol), llegas finalmente a la tierra prometida, un auténtico paraíso. Imagina abrir los ojos y encontrarte frente a frente con un paisaje que se extiende hasta el horizonte, con albercas naturales cuyas aguas cristalinas piden a gritos que te refresques en ellas y una majestuosa cascada que parece haberse quedado detenida en el tiempo. Tenemos buenas noticias para ti: este panorama no es producto de un sueño o una película de ciencia ficción. Se llama Hierve el Agua y se encuentra cerca de la capital oaxaqueña, enclavado en las alturas y rodeado por vegetación abundante.
DESCAPADA
Imagina la siguiente escena: después de un camino largo y sinuoso (y de una breve caminata bajo el sol), llegas finalmente a la tierra prometida, un auténtico paraíso. Imagina abrir los ojos y encontrarte frente a frente con un paisaje que se extiende hasta el horizonte, con albercas naturales cuyas aguas cristalinas piden a gritos que te refresques en ellas y una majestuosa cascada que parece haberse quedado detenida en el tiempo. Tenemos buenas noticias para ti: este panorama no es producto de un sueño o una película de ciencia ficción. Se llama Hierve el Agua y se encuentra cerca de la capital oaxaqueña, enclavado en las alturas y rodeado por vegetación abundante.