Observa la fachada del Hospicio Cabañas mientras amanece y podrás disfrutar de una de las postales más bellas que ofrece la ciudad de Guadalajara. El Sol acaricia suavemente su frontón liso y sus seis columnas dóricas. Al fondo, su cúpula resalta con timidez ante los ojos de los paseantes. Es un espectáculo que apenas dura unos minutos, pero se queda grabado en la mente. La historia de este edificio está plagada de momentos dramáticos, de grandes batallas, héroes y sacrificios. Ha sido cuartel militar, refugio ante la tempestad, centro cultural, víctima de un terremoto y claro, casa de asistencia.
DESCAPADA
Observa la fachada del Hospicio Cabañas mientras amanece y podrás disfrutar de una de las postales más bellas que ofrece la ciudad de Guadalajara. El Sol acaricia suavemente su frontón liso y sus seis columnas dóricas. Al fondo, su cúpula resalta con timidez ante los ojos de los paseantes. Es un espectáculo que apenas dura unos minutos, pero se queda grabado en la mente. La historia de este edificio está plagada de momentos dramáticos, de grandes batallas, héroes y sacrificios. Ha sido cuartel militar, refugio ante la tempestad, centro cultural, víctima de un terremoto y claro, casa de asistencia.