Las sopranos Anna Netrebko y Sonia Yoncheva, dos de las estrellas más importantes de la escena operística internacional, cuestionaron en sus redes sociales las medidas de distanciamiento social que se tomaron recientemente en el Staatstheater de Wiesbaden, el primer teatro en Alemania y uno de los primeros en Europa donde se ofreció un concierto con público presente; la cantante rusa, incluso, las calificó como "estúpidas". Las medidas contemplaron una distancia de tres asientos, una segunda fila vacía, la tercera con público y así sucesivamente, el cubrebocas fue obligatorio en todo momento, excepto cuando la gente tomó su lugar en la butaca. De acuerdo con medios alemanes, hubo 150 espectadores y los aplausos fueron tan estruendosos como si el aforo estuviera al 100 %. El teatro permaneció cerrado 65 días, por lo que el primer concierto en vivo tras el inicio de la la pandemia fue considerado histórico. Las imágenes sobre cómo fue la distribución del público, fueron criticadas por la soprano Anna Netrebko.
Detengan las reglas estúpidas: Ana Netrebko
Las sopranos Anna Netrebko y Sonia Yoncheva, dos de las estrellas más importantes de la escena operística internacional, cuestionaron en sus redes sociales las medidas de distanciamiento social que se tomaron recientemente en el Staatstheater de Wiesbaden, el primer teatro en Alemania y uno de los primeros en Europa donde se ofreció un concierto con público presente; la cantante rusa, incluso, las calificó como "estúpidas". Las medidas contemplaron una distancia de tres asientos, una segunda fila vacía, la tercera con público y así sucesivamente, el cubrebocas fue obligatorio en todo momento, excepto cuando la gente tomó su lugar en la butaca. De acuerdo con medios alemanes, hubo 150 espectadores y los aplausos fueron tan estruendosos como si el aforo estuviera al 100 %. El teatro permaneció cerrado 65 días, por lo que el primer concierto en vivo tras el inicio de la la pandemia fue considerado histórico. Las imágenes sobre cómo fue la distribución del público, fueron criticadas por la soprano Anna Netrebko.