La artista Ai-Da permaneció en custodia de autoridades egipcias durante 10 días, tras su llegada al aeropuerto de El Cairo, Egipto. La robot, que iba camino a la inauguración de la muestra de arte contemporáneo "Forever Now" en las pirámides de Guiza, fue detenida por sospecha de espionaje, explicaron las autoridades. El pasado miércoles finalmente fue liberada, después de negociaciones entre Egipto y el embajador de Reino Unido. Su creador y representante, el coleccionista de arte inglés Aidan Meller mantuvo al tanto al público sobre la detención del androide. "Es muy estresante", declaró Meller al diario The Guardian, antes de que fuera liberada. El creador del robot explicó que Ai-Da fue detenida en el aeropuerto de El Cairo cuando los guardias notaron que tenía consigo un módem y cámaras en sus ojos, los cuales pudo conservar gracias a negociaciones diplomáticas. "No puedo quitarle los ojos, son una parte integral. Además se habría visto muy extraña sin ellos", dijo Meller al medio London Times. La baterí
Detienen a la artista Ai-Da en Egipto
La artista Ai-Da permaneció en custodia de autoridades egipcias durante 10 días, tras su llegada al aeropuerto de El Cairo, Egipto. La robot, que iba camino a la inauguración de la muestra de arte contemporáneo "Forever Now" en las pirámides de Guiza, fue detenida por sospecha de espionaje, explicaron las autoridades. El pasado miércoles finalmente fue liberada, después de negociaciones entre Egipto y el embajador de Reino Unido. Su creador y representante, el coleccionista de arte inglés Aidan Meller mantuvo al tanto al público sobre la detención del androide. "Es muy estresante", declaró Meller al diario The Guardian, antes de que fuera liberada. El creador del robot explicó que Ai-Da fue detenida en el aeropuerto de El Cairo cuando los guardias notaron que tenía consigo un módem y cámaras en sus ojos, los cuales pudo conservar gracias a negociaciones diplomáticas. "No puedo quitarle los ojos, son una parte integral. Además se habría visto muy extraña sin ellos", dijo Meller al medio London Times. La baterí