Diego Calva, un mexicano por el mundo

Diego Calva llegó a su encuentro con un conocido medio de comunicación sin la parafernalia que rodea a las estrellas en Cannes. Hay algo cercano en él, incluso en medio del vértigo del Festival, donde este año presenta dos películas: Club kid, de Jordan Firstman, y Her private hell, la nueva cinta de Nicolas Winding Refn. La entrevista ocurrió en un café en una calle tranquila. Diego se convirtió en uno de los actores mexicanos más visibles del cine internacional sin perder cierta sensación de asombro, dejando ver que entiende el arte como refugio. “Yo no quería ser actor cuando era niño”, contó al inicio de la conversación. “Yo quería ser director. Sí sabía que me quería dedicar al cine, pero detrás de cámaras”. Esa inquietud terminó definiendo también la manera en la que ha construido su carrera, porque más que aceptar proyectos aislados, intentó que todos dialogaran entre sí, como si estuviera armando un filme mucho más grande. “Uno también tiene que contar su propia peli. Mientras estoy al frente de la cá