Para el poeta y filósofo Jaime Labastida Ochoa, nacido en 1939, la confianza es quizá "el cemento sutil, imaginario", que une o desune a las sociedades. Esa fue la hipótesis que planteó en un ensayo con sus preguntas sin respuesta sobre el concepto de revolución, el cual leyó en la rectoría de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que lo nombró doctor "honoris causa". Labastida, originario de Los Mochis, Sinaloa, es director de la Academia Mexicana de la Lengua. Este miércoles fue homenajeado por académicos y funcionarios de la UAM y otras universidades. De su carrera se recordaron sus primeros pasos, su papel de defensor de la enseñanza de filosofía en las preparatorias mexicanas cuando en 2009 los funcionarios pensaban en quitarla de la currícula, su participación en la fundación de El Colegio de Sinaloa, su labor docente en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, su paso por el Instituto Nacional de Bell
Distingen a Jaime Labastida como doctor honoris causa
Para el poeta y filósofo Jaime Labastida Ochoa, nacido en 1939, la confianza es quizá "el cemento sutil, imaginario", que une o desune a las sociedades. Esa fue la hipótesis que planteó en un ensayo con sus preguntas sin respuesta sobre el concepto de revolución, el cual leyó en la rectoría de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que lo nombró doctor "honoris causa". Labastida, originario de Los Mochis, Sinaloa, es director de la Academia Mexicana de la Lengua. Este miércoles fue homenajeado por académicos y funcionarios de la UAM y otras universidades. De su carrera se recordaron sus primeros pasos, su papel de defensor de la enseñanza de filosofía en las preparatorias mexicanas cuando en 2009 los funcionarios pensaban en quitarla de la currícula, su participación en la fundación de El Colegio de Sinaloa, su labor docente en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, su paso por el Instituto Nacional de Bell