Drama mexicano se mide en Cannes

Bruno Santamaría Razo era un niño en los años 90 cuando la noticia de que su papá había sido diagnosticado con VIH, entonces una enfermedad de la que poco se hablaba, trastocó por completo a su familia y a él. Él no se enteró de toda la odisea, primero, explica, porque la familia decidió protegerlo de todo y, después, porque a los 11 años la preocupación de las personas es básicamente la escuela y los amigos. Pero durante tres décadas algo le “dolía” y no tenía muy claro qué era, así que en plena pandemia no aguantó más y comenzó a indagar entre sus familiares lo que había pasado; quedó conmovido, pero igual confundido. Con todo eso, convertido luego a la ficción, salió su película Seis meses en el edificio rosa con azul, carta mexicana que presentó en la Semana de la Crítica del Festival Internacional de Cine de Cannes, sección paralela al certamen galo que se especializa en encontrar nuevos talentos fílmicos con audacia narrativa y en el que en su momento se presentó y ganó Guillermo del Toro con Cronos. Ca