En su último acto oficial antes de anunciarse su retiro, que será efectivo el próximo mes de agosto, Felipe de Edimburgo (Corfú, Grecia, 95 años) lucía, junto a su impecable traje, una corbata de gruesas rayas oblicuas, amarillas y naranjas. Un toque de extravagancia, puramente británica, para uno de los hombres más elegantes del mundo. Sobre eso quedan pocas dudas. El duque de Edimburgo ya era un icono del estilo y la más pura elegancia antes de casarse con Isabel, cuando él aún era príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca —título al que renunciaría al ejercer de consorte de la reina— y ella solo era la princesa Isabel Alejandra María Windsor. Su gusto por los deportes y su fama con las mujeres eran casi tan conocidos como su certero gusto y su conocimiento de la sastrería británica. "Representaba muy bien el espíritu de hedonismo de la primera mitad del siglo XX", asegura Primo. Y, sin embargo, tras su boda en 1953 con Isabel, supo amoldarse a su nuevo papel, a la sombra de su mujer, en un momento de enorme
Duque de Edimburgo, ¿el mejor vestido?
En su último acto oficial antes de anunciarse su retiro, que será efectivo el próximo mes de agosto, Felipe de Edimburgo (Corfú, Grecia, 95 años) lucía, junto a su impecable traje, una corbata de gruesas rayas oblicuas, amarillas y naranjas. Un toque de extravagancia, puramente británica, para uno de los hombres más elegantes del mundo. Sobre eso quedan pocas dudas. El duque de Edimburgo ya era un icono del estilo y la más pura elegancia antes de casarse con Isabel, cuando él aún era príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca —título al que renunciaría al ejercer de consorte de la reina— y ella solo era la princesa Isabel Alejandra María Windsor. Su gusto por los deportes y su fama con las mujeres eran casi tan conocidos como su certero gusto y su conocimiento de la sastrería británica. "Representaba muy bien el espíritu de hedonismo de la primera mitad del siglo XX", asegura Primo. Y, sin embargo, tras su boda en 1953 con Isabel, supo amoldarse a su nuevo papel, a la sombra de su mujer, en un momento de enorme