En unas semanas, Eiza González llegará a los 30 años de edad y al menos los últimos siete ha buscado un lugar en Hollywood, tarea que además de traerle satisfacciones le ha provocado frustraciones. La actriz mexicana dice que esos momentos de frustración, más que desalentarla, la hacen enfocarse en lo que ha ganado para estar consciente de que, si desea ser punta de lanza, ella es quien debe recibir los golpes que conlleva abrir camino en una industria. "Las limitaciones con las que vivo son los estereotipos, que no entre en lo que la gente considera diversidad. Cuando se piensa en latinas se piensa en cierto tipo de persona y no encajo ahí. A veces no me consideran mexicana porque hablo sin acento y tengo que fingirlo", dice. Esta no es la única batalla que González ha enfrentado. Afirma que desde adolescente siente lo que denomina el "amor-odio" que algunos mexicanos le tienen, situación con la que ha aprendido a vivir y agradece que la gente se tome el tiempo de ver su trabajo, sea del agrado de ellos o no
El amor-odio es un halago
En unas semanas, Eiza González llegará a los 30 años de edad y al menos los últimos siete ha buscado un lugar en Hollywood, tarea que además de traerle satisfacciones le ha provocado frustraciones. La actriz mexicana dice que esos momentos de frustración, más que desalentarla, la hacen enfocarse en lo que ha ganado para estar consciente de que, si desea ser punta de lanza, ella es quien debe recibir los golpes que conlleva abrir camino en una industria. "Las limitaciones con las que vivo son los estereotipos, que no entre en lo que la gente considera diversidad. Cuando se piensa en latinas se piensa en cierto tipo de persona y no encajo ahí. A veces no me consideran mexicana porque hablo sin acento y tengo que fingirlo", dice. Esta no es la única batalla que González ha enfrentado. Afirma que desde adolescente siente lo que denomina el "amor-odio" que algunos mexicanos le tienen, situación con la que ha aprendido a vivir y agradece que la gente se tome el tiempo de ver su trabajo, sea del agrado de ellos o no