El amor por el mariachi le viene de familia

Su infancia transcurrió entre música ranchera, campo y la compañía de sus abuelos, dos de los más grandes exponentes de la música ranchera en el país: Flor Silvestre y Antonio Aguilar. Desde muy temprana edad, Majo supo que ser cantante de mariachi era su vocación, y aunque tuvo la oportunidad de debutar en un escenario al lado de su abuelo, la gran figura Antonio Aguilar, pasaron muchos años para ver realizado su sueño a nivel profesional. "Siempre me gustó la música, fui la niña de los festivales, estaba muy chiquita, de seis, siete, ocho, nueve años ya me veía cantando en los escenarios; quería hacerlo con todo mi corazón", dice. "Con mi abuelo solamente canté en una gira que organizó mi tío Pepe, que se llama La gira del adiós, y al final, los nietos cantábamos junto con él ´Triste recuerdo´, de mi abuelito". Ante la negativa de su padre, Antonio Aguilar, Jr., para que debutara como figura infantil en el regional, tuvo que conformarse con las bohemias al lado de su abuela, una de las máximas fans de su v