Al cineasta Gabo Ramos la violencia no le cuadraba y, cuando tuvo hijas y fueron creciendo, quiso dejarles una lección para que ellas entendieran que, ante cualquier agresión física o verbal que un hombre ejerciera hacia ellas, no se dejaran y huyeran de ahí. Las películas le dieron la oportunidad para ello, así fue como creó El desaire, una historia basada en el famoso corrido “Rosita Alvírez” y que llega este fin de semana a cines nacionales tras presentarse en países como EU, Francia y la India, donde ha ganado premios del público. Rodaje La producción de Epic Film Institute, la Universidad Carolina y Vanguardia, sigue la vida de Rosa, una joven en la actualidad (Vico Escorcia), quien tiene a su alrededor a un novio celoso (Guillermo Alonso) y a un joven acosador (Joshua Okamoto). “Se trataba de ver dónde están los límites del amor y mis hijas (de entonces 14 y 12 años) fueron un motor importante. Esa fue la razón por la cual agarramos esta canción donde dicen que la culpa de su muerte es de la propia muje
El desaire desafía la violencia
Al cineasta Gabo Ramos la violencia no le cuadraba y, cuando tuvo hijas y fueron creciendo, quiso dejarles una lección para que ellas entendieran que, ante cualquier agresión física o verbal que un hombre ejerciera hacia ellas, no se dejaran y huyeran de ahí. Las películas le dieron la oportunidad para ello, así fue como creó El desaire, una historia basada en el famoso corrido “Rosita Alvírez” y que llega este fin de semana a cines nacionales tras presentarse en países como EU, Francia y la India, donde ha ganado premios del público. Rodaje La producción de Epic Film Institute, la Universidad Carolina y Vanguardia, sigue la vida de Rosa, una joven en la actualidad (Vico Escorcia), quien tiene a su alrededor a un novio celoso (Guillermo Alonso) y a un joven acosador (Joshua Okamoto). “Se trataba de ver dónde están los límites del amor y mis hijas (de entonces 14 y 12 años) fueron un motor importante. Esa fue la razón por la cual agarramos esta canción donde dicen que la culpa de su muerte es de la propia muje