El guardián entre el centeno está narrada en primera persona por Holden Caulfield, un joven inteligente, rebelde e inmaduro que, con una buena dosis de desparpajo y cinismo, rechaza la lógica y las convenciones de la sociedad en la que le ha tocado vivir. Y para exponer su historia recurre a un lenguaje antisolemne, cargado de un humor desvergonzado e irreverente. "En esos años, escritores iconoclastas como Henry Miller ya utilizaban de una manera abierta, sin tapujos, toda clase de palabras sexuales en sus obras. En el caso de ´El guardián entre el centeno´, creo que Salinger respetó la norma ética y un poco puritana de la sociedad estadunidense, y no recurrió, salvo muy contadas veces, a las malas palabras, sino a lo que se conoce como maldiciones. Es decir, en cuanto a la lengua, en general fue bastante considerado frente a la opinión pública. En cambio, puso todo el peso específico de su novela en el espíritu de rebeldía de Caulfield", señala el escritor Hernán Lara Zavala. En efecto, Holden Caulfield es
El guardián entre el centeno
El guardián entre el centeno está narrada en primera persona por Holden Caulfield, un joven inteligente, rebelde e inmaduro que, con una buena dosis de desparpajo y cinismo, rechaza la lógica y las convenciones de la sociedad en la que le ha tocado vivir. Y para exponer su historia recurre a un lenguaje antisolemne, cargado de un humor desvergonzado e irreverente. "En esos años, escritores iconoclastas como Henry Miller ya utilizaban de una manera abierta, sin tapujos, toda clase de palabras sexuales en sus obras. En el caso de ´El guardián entre el centeno´, creo que Salinger respetó la norma ética y un poco puritana de la sociedad estadunidense, y no recurrió, salvo muy contadas veces, a las malas palabras, sino a lo que se conoce como maldiciones. Es decir, en cuanto a la lengua, en general fue bastante considerado frente a la opinión pública. En cambio, puso todo el peso específico de su novela en el espíritu de rebeldía de Caulfield", señala el escritor Hernán Lara Zavala. En efecto, Holden Caulfield es