El guión prohibido que tardó en nacer

Hace 36 años, el mexicano Batán Silva formaba parte del equipo de producción del filme La desaparición de García Lorca y ahí conoció a Neil Cohen, un joven escritor que ya sonaba fuerte en la industria, quien le dio un guión llamado Tracker que le voló la cabeza. Pero la historia, que se situaba en la independencia y viajaba por instantes al futuro, era imposible de hacer. “En aquel momento yo era solo un asistente de dirección y la historia ambiciosa, no hubiera podido hacerse porque aún no había la tecnología necesaria”, recuerda el ahora realizador. Pasaron los años y le perdió la pista al guión. Batán se consolidó como director en series como Grimm y SWAT, sin dejar de filmar en México El viaje de la Nona y Compulsión. Cuando trabajó en la serie The sinner con Bill Pullman, este le dijo que había que hacer algo juntos. Un día, el actor se apareció y le dijo que había encontrado algo para hacerlo en México. Le comenzó a contar la historia y Batán se dio cuenta de que era el guión que había leído años antes