A pesar de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha sabido responder a la crisis que representó la destrucción de una parte importante del patrimonio como consecuencia de los sismos de septiembre de 2017, tiene "vicios, rezagos e inercias que ha venido arrastrando", y "tiene que cambiar", expresa Diego Prieto, su director. Él es, hasta ahora, el único funcionario cultural de la actual administración invitado por el nuevo gobierno a continuar en su cargo. El cambio que tendrá el país —dice en entrevista— deberá permear en el propio INAH: "Tendremos que hacer que el Instituto tome parte en las transformaciones que el país habrá de experimentar. El INAH del nuevo gobierno tendrá que hacerse cargo de nuevos propósitos, y tareas y en consonancia con los cambios que tenga el país, el INAH tendrá que cambiar". Respecto a uno de los grandes planes del nuevo gobierno, el Tren Maya, cuyo trayecto será contiguo a varias zonas arqueológicas, el director responde que no le preocupa, aunque admite que
El INAH no está para parar obras
A pesar de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha sabido responder a la crisis que representó la destrucción de una parte importante del patrimonio como consecuencia de los sismos de septiembre de 2017, tiene "vicios, rezagos e inercias que ha venido arrastrando", y "tiene que cambiar", expresa Diego Prieto, su director. Él es, hasta ahora, el único funcionario cultural de la actual administración invitado por el nuevo gobierno a continuar en su cargo. El cambio que tendrá el país —dice en entrevista— deberá permear en el propio INAH: "Tendremos que hacer que el Instituto tome parte en las transformaciones que el país habrá de experimentar. El INAH del nuevo gobierno tendrá que hacerse cargo de nuevos propósitos, y tareas y en consonancia con los cambios que tenga el país, el INAH tendrá que cambiar". Respecto a uno de los grandes planes del nuevo gobierno, el Tren Maya, cuyo trayecto será contiguo a varias zonas arqueológicas, el director responde que no le preocupa, aunque admite que