El legado de un cineasta

Antes de codirigir la cinta de terror El despertar, cuyo estreno mundial será en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, a José Luis Rugeles y a Jaime Osorio Márquez los unían esas risas y charlas que mantenían mientras paseaban a sus perros. “Nuestra amistad era muy profunda que atravesaba todo: el trabajo, la vida, nuestras familias, el día a día. Nuestros paseos por el parque se convirtieron en un espacio donde íbamos narrando esta película, mis proyectos, intercambiando ideas todo el tiempo”, recuerda José Luis en entrevista. Claro que hubo reveses. El cineasta colombiano describe uno casi insignificante: sus perros se pelearon, acabando así con un ritual de casi dos horas diarias de compartir esas caminatas con sus canes, que, con todo, define como “un ejercicio de mucha generosidad y de un intercambio muy valioso”. Pero hubo otro mucho más profundo y doloroso, cuando en sus charlas Jaime le comunicó a su amigo su diagnóstico de cáncer, iniciando así un largo proceso que concluyó cuando el real