Una carrera vertiginosa por encontrar un antiguo libro de las horas. Una pieza única, una obra que levanta las más bajas pasiones de los bibliófilos y que dejará un rastro de muertes. Es un acercamiento al lado oscuro del coleccionismo de libros antiguos: los fraudes, las falsificaciones, los robos y las bibliopatías, pero también transmite el amor por los libros, por su contenido, por las letras, por las historias que cuentan y por lo que hacen sentir a los lectores. Dos homicidios en librerías y editoriales de libros antiguos en Vitoria y en Madrid, dos crímenes en entornos similares, dos víctimas que se conocen y conocen el mundo de la bibliofilia. El modus operandi también es similar, el autor no da la cara, pero es certero a la hora de actuar. "Hay cierto sadismo y algo muy personal en destrozarles el rostro, y no mató en un cuerpo a cuerpo. No quiso lucha, no quiso estar presente". Una llamada, un ultimátum, un grito desesperado. Unai López de Ayala, Kraken, se estremece al oír de fondo la palabra hijo.
El libro negro de las horas
Una carrera vertiginosa por encontrar un antiguo libro de las horas. Una pieza única, una obra que levanta las más bajas pasiones de los bibliófilos y que dejará un rastro de muertes. Es un acercamiento al lado oscuro del coleccionismo de libros antiguos: los fraudes, las falsificaciones, los robos y las bibliopatías, pero también transmite el amor por los libros, por su contenido, por las letras, por las historias que cuentan y por lo que hacen sentir a los lectores. Dos homicidios en librerías y editoriales de libros antiguos en Vitoria y en Madrid, dos crímenes en entornos similares, dos víctimas que se conocen y conocen el mundo de la bibliofilia. El modus operandi también es similar, el autor no da la cara, pero es certero a la hora de actuar. "Hay cierto sadismo y algo muy personal en destrozarles el rostro, y no mató en un cuerpo a cuerpo. No quiso lucha, no quiso estar presente". Una llamada, un ultimátum, un grito desesperado. Unai López de Ayala, Kraken, se estremece al oír de fondo la palabra hijo.