Emancipación contra sumisión

Hablar de la emancipación de la mujer es un tema de orgullo que debería explotarse en las escuelas como cátedra, para que las futuras generaciones de niñas conozcan y valoren todo aquello que hoy en día realiza una mujer como si ello hubiese sido parte de sus actividades cotidianas. Por eso, y para recordar cómo eran las cosas en otros tiempos, situación que nuestra niñez y adolescentes desconocen, transcribo lo que Virginia Wolf, una mujer londinense, escribió en 1929 en el ensayo titulado Una habitación propia: "Cierra con llave tus bibliotecas, si quieres, pero no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente". Lo anterior, en un claro ejemplo de que a las mujeres les estaba vedado el acceso al conocimiento y el ingreso a una biblioteca debía realizarse mediante un documento firmado por el esposo o padre. Así también, basta revisar de manera rápida, esas primeras veces en que una mujer mexicana disfrutó de derechos en ese entonces reservados para los hombres. Hace apenas