La cosa es sencilla: el mundo como lo conocemos terminó y ha surgido una especie de profeta que recaerá en manos de Emiliano Zurita, el actor mexicano de Nadie nos vio partir y Zorro, quien tendrá la misión de sacar todo adelante. La serie El futuro es nuestro, actualmente se encuentra en grabaciones y reúne a un elenco internacional que incluye al uruguayo Enzo Vogrincic, a la colombiana Marleyda Soto, a la argentina Delfina Chaves y al chileno Alfredo Castro. “Es una distopía de que el mundo se acabó y surge un chico que es el profeta esperado, la cosa es que yo soy su asesor y hay mil historias. Hay actores de toda Latinoamérica y lo importante es que cada uno hace (representa) a su país, no hay acentos, porque hay un gobierno latinoamericano”, revela Castro. La producción de ocho episodios está basada en la novela The world Jones made, del escritor estadounidense Philip K. El escritor Mateo Gil funge como showrunner, mientras que la dirección recae en manos de los brasileños Vicente Amorim y Daniel Rezend
Emiliano Zurita lidera el fin del mundo
La cosa es sencilla: el mundo como lo conocemos terminó y ha surgido una especie de profeta que recaerá en manos de Emiliano Zurita, el actor mexicano de Nadie nos vio partir y Zorro, quien tendrá la misión de sacar todo adelante. La serie El futuro es nuestro, actualmente se encuentra en grabaciones y reúne a un elenco internacional que incluye al uruguayo Enzo Vogrincic, a la colombiana Marleyda Soto, a la argentina Delfina Chaves y al chileno Alfredo Castro. “Es una distopía de que el mundo se acabó y surge un chico que es el profeta esperado, la cosa es que yo soy su asesor y hay mil historias. Hay actores de toda Latinoamérica y lo importante es que cada uno hace (representa) a su país, no hay acentos, porque hay un gobierno latinoamericano”, revela Castro. La producción de ocho episodios está basada en la novela The world Jones made, del escritor estadounidense Philip K. El escritor Mateo Gil funge como showrunner, mientras que la dirección recae en manos de los brasileños Vicente Amorim y Daniel Rezend