En Nicaragua hay un estado de silencio

El ganador del Premio Cervantes 2017, Sergio Ramírez, sostiene que en Nicaragua se ha pasado de las grandes matanzas en la calle, como la de abril de 2018, a "un estado de silencio impuesto por el terror: prisión, amenazas, decomiso de pasaportes, prohibición de salir del país y casa por cárcel. La gente tiene miedo". La represión de 2018, con alrededor de un centenar de jóvenes asesinados, es "una llaga abierta", y por ello la abordó en su más reciente novela, Tongolele no sabía bailar, de la serie del inspector Dolores Morales, explica el narrador nicaragüense en entrevista vía telefónica desde su país. Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942) relata que ahí están las historias centrales y el drama de lo ocurrido ese año, "pero dentro del tempo de la novela negra que terminé escribiendo". El inspector Morales "entra de cabeza en el escenario político. Regresa del exilio después hacia una circunstancia que no puede ser sino política, y la enfrenta ya no solo como investigador, sino como alguien que se vuelve su v