Encima de la técnica está el sentir

Si bien su formación inició en la desaparecida escuela soviética de la disciplina y la precisión férreas, para la pianista Nargiza Kamilova, el valor más importante en la interpretación es sentir y hacer cantar al piano. "La música es sentimiento; el sonido, vibración, y por encima de la técnica está el sentir, siempre. Al tocar, las notas hacen vibrar y sentir al escucha, antes que suscitar el pensamiento. La música es el único arte que provoca eso de manera inmediata", sostiene. Originaria de Uzbekistán pero radicada en México desde hace 18 años, Nargiza Kamilova ofreció el pasado sábado un recital en la Sala Carlos Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), como parte del 24º festival de piano En Blanco y Negro. El programa estuvo conformado por dos piezas de Frédéric Chopin: "Berceuse" y "Balada número 1 en sol menor"; la "Suite bergamasque", de Claude Debussy; "Ildegonda, paráfrasis de concierto", de la mexicana Guadalupe Olmedo; la "Toccata" de Sergei Prokofiev y "Libertango" de Astor Piazz