Encuentro plural con vocación humanitaria

Para Alondra de la Parra, la segunda edición del Festival PAAX GNP es más cercana a lo que originalmente se tenía proyectado para 2022. Si el año pasado los conciertos y presentaciones transcurrieron en cinco días, hoy se distribuyen en diez. Señala que “esa primera edición tenía que ser compacta por tratarse de algo nuevo y que nadie conocía. Ahora dimos el salto y hay un formato que abarca conciertos de cámara o residencias artísticas, como la del artista visual Maximilian Magnus”, quien hace pinturas abstractas mientras los artistas ensayan. Las obras serán puestas a la venta y la mitad de lo recaudado se destinará a causas altruistas. Este formato también abarca cinco conciertos sinfónicos y una gala de ballet, y una variedad entre orquesta y cámara, que permite que los artistas puedan descansar cuando otros están ensayando. “La música y la danza son el corazón de PAAX”, dice De la Parra, pero una parte del sueño de este festival es que las residencias artísticas se abran, en próximas ediciones, a escrit