Es tiempo de animar el stop motion

Sobre un set de más de 20 metros cuadrados que representa una cueva, un mitológico grifo bicéfalo de seis metros cohabita con una hada voladora de apenas 10 centímetros; en otro cuarto, una chica coloca pelo por pelo en la pata de algo que parece una tarántula y, en otro, un grupo revisa en computadora cuadro por cuadro lo que acaba de rodarse. Hay en el foro una grúa mecánica, de fabricación completamente mexicana, utilizada para colocar la cámara y acercarla a los personajes, también otra invención nacional que al adaptar un taladro funciona para mover todo con precisión y agilidad. Los hermanos Arturo y Roy Ambriz los supervisan. Y están felices porque realizan la continuación de Frankelda, serie original hecha completamente en stop motion y cuya primera parte se lanzó hace unos meses en Cartoon Network y ahora está disponible en el streaming de HBO Max. La técnica, que tomó aire en México por Pinocho de Guillermo del Toro, consiste en animación con marionetas manipuladas milimétricamente para que, mediant