Escaso público regresa a museos

Historias similares a las que se han vivido en otros museos de México y el mundo relataron algunos visitantes a los tres primeros espacios de la red de museos del Instituto Nacional de Bellas Artes que reabrieron tras cinco meses de cierre por la pandemia de covid-19: los museos Rufino Tamayo, de Arte Moderno y la Sala de Arte Público Siqueiros. "Estos meses de encierro lo que nos han enseñado es que nada como la música, la cultura, el arte para ayudarnos a pasar la vida, porque si no, uno se empieza a volver loco. Es increíble que estemos más preocupados porque abran centros comerciales y cines, antes que los museos", dijo Elizabeth López, una de las primeras visitantes al Tamayo. Ella recorrió con sus dos hijos las salas; los tres, en todo momento, con cubrebocas, gel y toallitas y tras haberse dejado tomar la temperatura a la entrada, pasar por el tapete desinfectante y usar un tanto de gel. "Desgraciadamente —y a la vez una ventaja— la gente no viene a los museos y pues aquí estamos conservando la sana