Estrategia Nacional de Lectura, sin acciones

Más que un plan de fomento a la lectura con metas y reglas, la Estrategia Nacional de Lectura que el presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó en Palacio Nacional es un cuaderno de trabajo, un primer borrador —en palabras de su coordinador, Eduardo Villegas— de cerca de 300 páginas que incluye un diagnóstico con mediciones sobre lectura, ya conocidas, como la prueba Pisa, Inegi y OCDE. Del documento, que aseguran es un primer bosquejo de trabajo coordinado y que contiene 24 proyectos donde participan 75 colaboradores (instituciones), solo dieron algunas acciones concretas: el programa de becas Benito Juárez para que mil 300 estudiantes hagan servicio social en una biblioteca pública para obtener un estímulo total de 6 mil pesos; el curso piloto en línea de fomento a la lectura para estudiantes normalistas; y la incorporación de bibliotecas y librerías en los mapas de barrio de las estaciones del Metro de la Ciudad de México. En la ceremonia a la que acudieron gobernadores, secretarios, titulares estatales