Exploran olvido social ante la maternidad

Las violencias machistas son muchas y tienen muchos matices, asegura la escritora Elvira Liceaga, quien las explora desde la maternidad y la negativa de las mujeres a maternar en su novela Las vigilantes (Lumen), en la que coloca a tres mujeres: Catalina, Julia —madre e hija— y Silvia —una joven embarazada que dará a su hija en adopción—, ante algunas de las grandes cuestiones: cómo es nuestra relación con ese origen que es la madre y el cuidado, a veces vigilante, del otro. “Creo que cuando a las violencias machistas las agrupamos o generalizamos, nos cegamos de ver algunas batallas que necesitamos luchar”, señala Liceaga al evidenciar otra violencia, mucho más soterrada y menos afrontada, contra las mujeres que deben cuidar de hermanos y padres. “La cantidad de niñas que dejan la escuela en este país por quedarse a cuidar a sus hermanos es alarmante y la cantidad de chicas que no pueden elegir un camino propio porque se tienen que quedar en casa es horrorosa, ¿qué hacemos como sociedad para redistribuir los