Para algunos, el miércoles fue uno de los peores días que recordará la comunidad científica mexicana. Un día que representó "el divorcio entre el gobierno y la ciencia", que "impactará en la investigación", que traerá "parálisis" y "retroceso", y que representa el "desmantelamiento del aparato de la ciencia en México". Con esas palabras, científicos, académicos e investigadores describieron la extinción de 91 fideicomisos de ciencia y tecnología, tras la aprobación por el Senado. Las manifestaciones, peticiones, cartas de estudiantes y científicos nacionales e internacionales acerca de la importancia de estos fondos para la ciencia mexicana fueron ignoradas. Pero el día, que empezó mal, no mejoró con los datos que en la conferencia de prensa en Palacio Nacional presentó la doctora María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. La promesa presidencial de hace dos semanas había sido la de presentar las pruebas acerca de la corrupción de los fideicomisos. En palabras de Álva
Extinción de fondos traerá "parálisis" y "retroceso"
Para algunos, el miércoles fue uno de los peores días que recordará la comunidad científica mexicana. Un día que representó "el divorcio entre el gobierno y la ciencia", que "impactará en la investigación", que traerá "parálisis" y "retroceso", y que representa el "desmantelamiento del aparato de la ciencia en México". Con esas palabras, científicos, académicos e investigadores describieron la extinción de 91 fideicomisos de ciencia y tecnología, tras la aprobación por el Senado. Las manifestaciones, peticiones, cartas de estudiantes y científicos nacionales e internacionales acerca de la importancia de estos fondos para la ciencia mexicana fueron ignoradas. Pero el día, que empezó mal, no mejoró con los datos que en la conferencia de prensa en Palacio Nacional presentó la doctora María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. La promesa presidencial de hace dos semanas había sido la de presentar las pruebas acerca de la corrupción de los fideicomisos. En palabras de Álva