Este año, 15 largometrajes mexicanos buscaron un lugar en la próxima edición de Feratum, festival de cine de género, pero el número es pequeño si se ve en perspectiva con todo lo que se produce localmente. Eso dice Miguel Ángel Marín, director y fundador del certamen que ahora se llevará a cabo del 12 al 15 de noviembre en Pátzcuaro, Michoacán. “Nos vemos cortos frente a países como España o Argentina donde se generan mucho mayor número de películas. Si se producen 200 películas al año, lo de género es muy poco. Todavía hace falta que muchos de la industria le tengan confianza al género, todavía hay gente que evalúa con prejuicios sobre el género”, comenta Marín. Este año solo un puñado de cintas locales de género han llegado a cines, entre estas Un cuento de pescadores, con la leyenda de sirenas de Michoacán, El ritual de nahual y la animación La venganza del Charro Negro que en su primer fin de semana ya superó el millón de asistentes. Pese a una baja producción, Marín considera que hay un talento que debe
Feratum llega a Pátzcuaro
Este año, 15 largometrajes mexicanos buscaron un lugar en la próxima edición de Feratum, festival de cine de género, pero el número es pequeño si se ve en perspectiva con todo lo que se produce localmente. Eso dice Miguel Ángel Marín, director y fundador del certamen que ahora se llevará a cabo del 12 al 15 de noviembre en Pátzcuaro, Michoacán. “Nos vemos cortos frente a países como España o Argentina donde se generan mucho mayor número de películas. Si se producen 200 películas al año, lo de género es muy poco. Todavía hace falta que muchos de la industria le tengan confianza al género, todavía hay gente que evalúa con prejuicios sobre el género”, comenta Marín. Este año solo un puñado de cintas locales de género han llegado a cines, entre estas Un cuento de pescadores, con la leyenda de sirenas de Michoacán, El ritual de nahual y la animación La venganza del Charro Negro que en su primer fin de semana ya superó el millón de asistentes. Pese a una baja producción, Marín considera que hay un talento que debe