Filij cierra sin números que celebrar

Un vacío de profesionales del libro infantil y juvenil, reducción de ventas por más de 40 % respecto al año pasado, aunque algunos editores vendieron 10 % más —lo que no representa un logro— y con menos visitantes pues los organizadores adelantaron haber logrado 250 mil o 300 mil visitantes, concluyó la 39 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil. El encuentro librero que inició el pasado 8 de noviembre y concluyó este lunes en el Centro Nacional de las Artes —a donde volvió tras tres años de realizarse en parque Bicentenario—, no representa la gran feria que esperaban los editores agremiados en la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) a pesar de que el costo por metro cuadrado fue 12 % superior al del año pasado en parque Bicentenario. Alicia Espinosa de los Monteros, encargada del Comité de libros infantiles y juveniles de Caniem, dijo que aunque siempre hay editores que venden mucho más que otros, en esta edición unos vendieron menos de 40 % respecto a 2018, y otros 10 % más,