Filmar Dr. Strange fue como estar en el ejército

Scott Derrickson puso de moda los rituales religioso cinematográficos con en El exorcismo de Emily Rose y Siniestro; jugó con el tiempo en El día que la Tierra se detuvo y siguió asesino seriales en Líbranos del mal, pero nada lo preparó para la película más difícil de su carrera, que lo alejó medio año de los set: Dr. Strange. El realizador narró en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que el hechicero supremo le significó un inmenso cansancio físico, concentrado durante dos años en el proyecto de Marvel de 2016, cuya reciente secuela produjo. "Es como enlistarse en el ejército e ir corriendo cuesta arriba, desde que te levantas, durante dos años, estás con mucho esfuerzo, pero eso lo que te demuestra es que se tiene una gran disciplina en esas películas y si no se tiene, se nota eso", considera. "Me acuerdo de Robert Downey Jr. (Iron Man) que fue a la premier de esa para apoyarme y me preguntó si ya me había divorciado y que había sobrevivido (risas). En esas películas sales hecho de