Gardarsdóttir le hace el feo al drama

Saga Gardarsdóttir creyó que las grandes historias de amor eran las más intensas. Así se lo enseñaron cuando estudiaba actuación, las relaciones llenas de conflictos, discusiones y emociones desbordadas parecían ser las más interesantes para interpretar. Con el tiempo, la vida le hizo cambiar de opinión. Emociones “Cuando estudiaba actuación nos enseñaban que las grandes emociones eran las más interesantes, que las relaciones dramáticas eran las grandes historias de amor. Pero la vida me enseñó otra cosa: el amor más grande está en la calma, en poder estar relajado junto a la persona que amas. Ahí también existen emociones enormes. No hace falta el drama para hablar del amor”, comparte la actriz islandesa. Esa reflexión terminó por darle sentido a El amor que permanece, la nueva película del director Hlynur Pálmason, donde interpreta a Anna, una artista visual que intenta reconstruir su vida después de separarse de Magnus, el padre de sus tres hijos. La cinta, que representará a Islandia rumbo al Óscar y lleg