Gattorno se vuelve versátil

A 40 años de que inició su carrera artística en Cuba, Francisco Gattorno todavía recuerda el Instituto Superior de Arte, a sus profesores soviéticos y a grandes directores de la época con quienes aprendió de cine hasta debutar en Fresa y chocolate (1993), la primera película cubana nominada al Óscar. La cinta dirigida por Thomas Gutiérrez Alea habla acerca de dos hombres que son opuestos en ideologías sociales, por una parte uno de ellos es heterosexual y comunista, mientras que el otro es homosexual e individualista. “Representaba toda la vanguardia cubana y le dio un toque tropical y de humor negro”, recuerda Gattorno en entrevista. “Fue hermoso trabajar en esa película porque me abrió muchos caminos, y el productor mexicano Nacho Cobo me ayudó a llegar a Televisa, donde conocí a Florinda Meza, que después me apoyó para entrar al mundo de las telenovelas mexicanas”. Con La dueña, junto a Angélica Rivera, se consolidó como uno de los galanes de la pantalla chica, pero siempre buscó no quedarse ahí, y obtuv