Gocé como hombre, ahora soy feliz

“Era un compromiso que tenía conmigo, no lo pedí, así nací, me di cuenta que era una mujer transexual y que no lo iba a cambiar nada”, expresa Libertad Palomo, actriz de 55 años que en 2001 se convirtió en la primera figura pública en México, en declararse abiertamente transexual. La famosa camina segura y se sienta en la silla de su camerino en La Teatrería. “¡No me fui, siempre he estado aquí!”, dice sonriente, pero han pasado 16 años desde la última vez que actúo en una película (One long night). Regresó para dar vida a Mikael, un hombre transgénero que se arrepiente de haberse reasignado como mujer en Orlando y Mikael: los arrepentidos, algo con lo que ella definitivamente no se identifica. “Yo estoy muy a gusto siendo Libertad y el tiempo que viví en el mundo de los hombres me la pasé a todo dar, muy distinto a muchas historias que conozco de gente que sufrió cuando era hombre. Yo para nada; me divertí, viví, gocé, disfruté, fue maravilloso. No me quedé con ganas de nada”, asegura. Lo que la convenció