La narración no es una nueva versión de Rocky, en femenino; tampoco se trata de una historia de logro personal, a pesar de las adversidades. Maggie Fitzgerald (Hilary Swank) quiere ser campeona de boxeo pero, ¡ya tiene 31 años! La determinación y el punch, de esa talentosa peleadora, los golpes y su empeño en sobresalir a pesar también de tener una familia disfuncional, son en realidad solo el contexto, o mejor la ocasión. La historia es la de Frankie Dunn (Clint Eastwood), un veterano personaje, coach de boxeo y dueño de un miserable gimnasio. Un fracasado que a pesar de su innegable talento nunca llega a coronar a sus pugilistas. Resentido con el mundo y distanciado de su familia, asiste habitualmente a misa en su parroquia y espera la salida del padre Horvak (Brian O’Byrne) —al que ya tiene un poco harto— para plantearle complicados temas teológicos. Quizá le gustaría convencerse de que tiene razón: que creer es absurdo, que la vida no tiene sentido y que todo lo que en la religión le han enseñado son patr
Golpes del destino
La narración no es una nueva versión de Rocky, en femenino; tampoco se trata de una historia de logro personal, a pesar de las adversidades. Maggie Fitzgerald (Hilary Swank) quiere ser campeona de boxeo pero, ¡ya tiene 31 años! La determinación y el punch, de esa talentosa peleadora, los golpes y su empeño en sobresalir a pesar también de tener una familia disfuncional, son en realidad solo el contexto, o mejor la ocasión. La historia es la de Frankie Dunn (Clint Eastwood), un veterano personaje, coach de boxeo y dueño de un miserable gimnasio. Un fracasado que a pesar de su innegable talento nunca llega a coronar a sus pugilistas. Resentido con el mundo y distanciado de su familia, asiste habitualmente a misa en su parroquia y espera la salida del padre Horvak (Brian O’Byrne) —al que ya tiene un poco harto— para plantearle complicados temas teológicos. Quizá le gustaría convencerse de que tiene razón: que creer es absurdo, que la vida no tiene sentido y que todo lo que en la religión le han enseñado son patr