Con su ingreso a El Colegio Nacional, Alejandro González Iñárritu se convirtió oficialmente en el primer cineasta en formar parte de la institución que, desde 1943, reúne a algunas de las figuras más importantes del pensamiento, la ciencia, el arte y la cultura en México. Frente a integrantes, invitados y colegas del medio cinematográfico, el director mexicano ofreció un discurso atravesado por la emoción, la memoria y una profunda reflexión sobre el cine como lenguaje artístico. Ahí mismo reconoció que durante años se resistió a aceptar la invitación de Juan Villoro, debido a que nunca se ha considerado “un hombre de palabras”. “No soy un hombre de palabras, mi lenguaje es en imágenes”, afirmó el realizador; incluso, describió como una “anomalía” el hecho de haber sido invitado a una institución históricamente asociada al pensamiento escrito y oral. Durante su intervención, Iñárritu también destacó que su llegada representa, de alguna manera, un reconocimiento al cine como forma de reflexión y memoria, ademá
González Iñárritu ingresa a El Colegio
Con su ingreso a El Colegio Nacional, Alejandro González Iñárritu se convirtió oficialmente en el primer cineasta en formar parte de la institución que, desde 1943, reúne a algunas de las figuras más importantes del pensamiento, la ciencia, el arte y la cultura en México. Frente a integrantes, invitados y colegas del medio cinematográfico, el director mexicano ofreció un discurso atravesado por la emoción, la memoria y una profunda reflexión sobre el cine como lenguaje artístico. Ahí mismo reconoció que durante años se resistió a aceptar la invitación de Juan Villoro, debido a que nunca se ha considerado “un hombre de palabras”. “No soy un hombre de palabras, mi lenguaje es en imágenes”, afirmó el realizador; incluso, describió como una “anomalía” el hecho de haber sido invitado a una institución históricamente asociada al pensamiento escrito y oral. Durante su intervención, Iñárritu también destacó que su llegada representa, de alguna manera, un reconocimiento al cine como forma de reflexión y memoria, ademá