Grabador muestra cómo la calle lo inspiró

En los albores de su medio siglo de vida, el grabador mexiquense Antonio Ochoa (Cuautitlán Izcalli, 1967), cansado de cultivar el arte sacro contemporáneo, "abstracto con ciertas texturas y mucho al respecto de las técnicas tradicionales del dibujo, como el japonés sumi-e, es decir, no recargar las manos", decidió un viraje en su quehacer. Hace tres años Ochoa dejó el automóvil y se dedicó a caminar. Primero hizo recorridos cortos, por ejemplo de su casa hacia los lugares donde abordaba el transporte público. Al deambular buscaba elementos que alimentarían su plástica mediante su reinterpretación, con la finalidad de renovar su dibujo y expresión. En ese lapso se dio cuenta de que había obra que podía compartir para su consumo, sin dinero de por medio. Comenzó a divulgarla en Instagram, como pieza única. "La gráfica nació en evolución", indica Antonio Ochoa. La noción de arte "expandido" consiste en sacar las técnicas tradicionales del dibujo de sus soportes y su acostumbrada forma de hacer, entre otras cosas