Gracias a la vida por permitirme escribir

Nada ha sido imposible para Elena Poniatowska en sus casi 91 años de vida. Nada nunca le ha sido ajeno, mucho menos las causas de los olvidados y los pobres, de los protagonistas del arte y la cultura, de la ciencia y la medicina, de las luchas sociales, los movimientos estudiantiles y sindicales. Por eso, aunque decepcionó, dijo, a aquellos que esperaban un discurso político, al ser investida con la Medalla Belisario Domínguez 2022, la escritora y periodista dedicó sus palabras solamente a agradecer. “Gracias a México, el país de mi abuela Elena Iturbe de Amor, y el de mi madre, Paula Amor, el de Guillermo Haro, el de nuestros nietos... Gracias a la vida que me ha permitido escribir lo que pienso”, afirmó la escritora durante la sesión solemne realizada en la Vieja Casona de Xicoténcatl, del Senado de la República. Con el mismo huipil con el que recibió el Premio Cervantes de Literatura en 2014, bordado por las manos de mujeres juchitecas en un satinado rojo brillante con amarillo intenso, la escritora Elen