Guillermo del Toro humaniza a su Pinocho

Hace varios años, incluso antes de Cronos y cuando iniciaba en el mundo del cine, Guillermo del Toro tuvo la idea de hacer cortometrajes de animación con marionetas. Estos objetos que parecen cobrar vida reflejaron en él, desde un inicio, un componente de fantasía y realidad. Junto a su pareja de entonces, Del Toro construyó más de cien figuras y dispuso de un par de cámaras para filmar los guiones que tenía en mente. "Desafortunadamente, una noche fuimos a cenar y vimos Viridiana de Luis Buñuel, pero alguien se metió a robar a nuestro estudio, destruyeron todas las marionetas y pintarrajearon paredes y decorados. Me di la vuelta y dije ´supongo que voy a empezar a vivir de la acción´", recuerda el realizador. Lo que sí sobrevivió, detalla durante un encuentro con la prensa internacional, fueron las cámaras, que posteriormente prestó a jóvenes cineastas tapatíos que comenzaban a incursionar en la animación. Muchos de quienes recibieron esa ayuda fueron llamados por el director de La forma del agua y El laber